Seguimos avanzando en la Cuaresma y tras la celebración de Ceniza, ahora en las tutorías hemos trabajado la necesidad de reorientar nuestros pasos que no siempre pisan fuertes y decididos. Este año de forma especial recibiremos el sacramento de la Reconciliación en este año de la Misericordia. Dios nos espera como el padre de la parábola con los brazos abiertos y la fiesta preparada. ¡Es la locura del amor de Dios!

